j

Fernando Soto Aparicio(Colombia, l933), ha dedicado toda su vida al ejercicio de la palabra. Cincuenta y cinco libros publicados, centenares de artículos en periódicos y revistas del país y de otros idiomas y latitudes, guiones para cine, y cerca de cinco mil libretos para programas dramatizados de televisión, así lo certifican. Además, en numerosos escenarios del exterior, y en casi todos los rincones del país, ha hecho presencia con sus conferencias, talleres, tertulias y conversatorios, entre docentes, particulares y estudiantes de distintos niveles, tanto en primaria como en secundaria y en los diferentes procesos universitarios de pregrado, posgrados y especializaciones. Ha cultivado con la misma pasión y fortuna los más disímiles géneros literarios: novelas, poemas, cuentos, obras de teatro, literatura infantil y juvenil. Sus libros poseen una extraña vigencia, y es así como obras publicadas hace medio siglo siguen leyéndose porque no han perdido actualidad, y son testimonios vivos, beligerantes, combativos, de la realidad colombiana y de la dolorosa historia de América. Su prosa tiene el poder de la denuncia, pues Soto Aparicio nunca le ha tenido miedo a la verdad, porque considera que el escritor es el vocero de una sociedad muda; su poesía es cálida y comunicante, y hace años que en diferentes sitios de nuestro idioma los enamorados la utilizan para manifestar sus sentimientos y llegar, con el poder de las palabras, hasta la persona que aman; la cólera, la ironía y el humor negro, y casi siempre una honda vena de ternura y de esperanza, son características esenciales de su trabajo, así como la devoción por la mujer, ciudadana por excelencia de un mundo al que sólo ella podrá reconstruir desde las ruinas.

 
Obras Principales
 
Las obras de Fernando Soto Aparicio exploran a la sociedad en todas sus facetas posibles retratando la relación de los individuos los poderes (religioso, jurídico, económico, militar).
Entre su prolífica obra hay novelas,libros de poemas, cuentos,literatura infantil y juvenil, ensayos, obras de teatro y guiones paracine y televisión. Entre ellas estan:
Himno a la Patria (1950)
Los bienaventurados (1960)
La rebelíon de las ratas (1962)
Mientras llueve (1966)
El espejo sombrío
Proceso a un Ángel
Viaje al pasado
Después empezará la madrugada
Viva el ejército,
Viaje a la claridad
La siembra de Camilo
Mundo roto
Cartilla para mejorar el Mundo
Todos los Ríos son el mismo Mar
Puerto silencio
Camino que anda
Los funerales de América
Los Hijos del Viento
Hermano hombre
Alfajuego
Guacas y Guacamayas
Heroe antes de los Doce Años (2004)
En 2004, junto con Panamericana Editorial, publica su más reciente obra; Pedro Pascasio Martínez Rojas, Heroe antes de los Doce Años, en la cual resalta el heroismo del campesino belemita y su caida en el olvido luego de su supuesto acenso a Sargento, despues de finalizada la Batalla del Puente de Boyacá.
El Soldado Pedro Pascasio Martínez nació en una vereda del municipio de Belén, Boyacá, el 20 de octubre de 1807. Sus padres fueron don José Mercedes Martínez y María del Niño Jesús Rojas era de una familia campesina de escasos recursos y de gran honradez y honorabilidad.
El niño Pedro Pascasio trabajaba con la familia de don Juan José Leiva, el hogar escogido por el Libertador Simón Bolívar para su descanso en Belén. Cuando el Libertador conoció al niño Martínez admiró su destreza y habilidad en el cuidado de los caballos y el señor Leiva, en atención al distinguido huésped le ofreció a Pedro Pascasio, quien fue recibido como ayudante del Libertador en el cuidado de sus cabalgaduras. 

El Soldado niño, Pedro Pascasio MartÍnez entró al Ejército Libertador en el Batallón Rifles, participó en las Batallas del Pantano de Vargas y del Puente de Boyacá y colaboró directamente en el cuidado de los caballos de Bolívar. Apenas tenía 12 años.

Cuenta la historia militar que en las horas de la noche del 7 de agosto, después del triunfo patriota y de la desbandada y huida acelerada de los realistas, los soldados Pedro Pascasio Martínez y el Negro José encontraron a dos oficiales españoles que estaban ocultos en una cueva debajo de una piedra cerca del río.

Los soldados patriotas se enfrentaron a los oficiales realistas, Pedro Pascasio con una lanza y el Negro José con un fusil. Los oficiales realistas intentaron defenderse con sus espadas, uno de ellos fue muerto por el Negro José y el otro recibió varias lanzadas por el niño soldado. Una coraza resguardaba el pecho del español de las lanzadas de Pedro Pascasio, sin embargo fue herido muy levemente en la garganta.

Cuando el oficial realista se vio perdido, le ofreció al soldado niño una faja con onzas de oro que llevaba en el cinto, a cambio de su libertad. Así le dijo:
"Siga adelante, sino nó lo arriamos y le eristró de nuevo la lanza".

El Comandante realista, Coronel José María Barreiro, fue llevado a la casa de Teja, en donde se encontraban el General Simón Bolívar y el Estado Mayor del Ejército, victorioso de la Batalla de Boyacá. 

El Libertador recibió severamente al Soldado Pedro Pascasio Martínez, pues no le había llevado a tiempo el caballo goajiro, que llamaban El Muchacho. El Soldado Martínez le respondió que le traía un prisionero.

- ¿Quién es Usted?, - le preguntó el Libertador Bolívar. 
- "Soy el Comandante General Barreiro", - respondió el oficial realista.

Ante la respuesta de Barreiro el soldado de caballería Salvador Salcedo, el primero que pasó el Puente de Boyacá en la Batalla memorable, quiso alacearlo. Ante ello, el Libertador lo impidió con un grito y dió la orden para que se le colocara a la cabeza de los prisioneros realistas. Ordenó que fuera tratado con especial consideración y le hizo un saludo militar, pues era el Comandante del Ejército enemigo.

La satisfacción y alegría del Libertador por el arresto de Barreiro y por la digna actuación del Soldado Pedro Pascasio Martínez, hizo que le hiciera un reconocimiento oficial, lo ascendió al grado de Sargento y le dió una gratificación de cien pesos. El 31 de agosto de 1819, el Libertador Bolívar sentó en el copiador de órdenes de su puño y letra, lo siguiente:

"Ordenar a la dirección general para que disponga se le den cien pesos al soldado PEDRO PASCASIO MARTÍNEZ como gratificación por haber aprehendido en Boyacá al General Barreiro".

El Sargento Martínez continúo luchando en el Ejército Libertador hasta la culminación de la Independencia Suramericana; después se trasladó a su ciudad natal, para dedicarse a las labores del campo. 

El prócer Pedro Pascasio Martínez, murió en Belén el 24 de marzo de 1885.
Comentarios: 2
  • #2

    yaddy alexandra torres martinez (domingo, 03 julio 2016 17:18)

    Buenas tardes estoy haciendo una investigacion de parentesco y quisiera saber mas de pedro pascasio martinez

  • #1

    maria fernanda (jueves, 12 noviembre 2015 07:03)

    12